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Para muchas organizaciones se trata de una lección aprendida: el ataque terrorista a Estados Unidos en septiembre de 2001 puso en jaque a las empresas que no aplicaban una sana política de resguardo de su información. Sin embargo, en nuestro contexto latinoamericano, muchos empresarios asumen este riesgo potenciando solo sus capacidades internas de almacenamiento, pues ninguna corporación se siente vulnerable a desastres de proporciones semejantes al sufrido hace un año en la ciudad de Nueva York.
En mercados tan desarrollados como el brasileño, una investigación realizada por Gemelo Storage Solutions indicó que 89% de las empresas consultadas en el eje Río de Janeiro-Sao Paulo no poseían respaldo de sus datos fuera de sus instalaciones. Esto quiere decir que ante una situación de contingencia tan factible en nuestros países como una inundación, o una caída del servicio eléctrico, por decir lo menos, no tendrían posibilidad de rescatar o recuperar su información para continuar la operación de sus negocios.
Internet abrió, a mediados de los años noventa, las fronteras de los centros de datos de todas las organizaciones, al punto que resulta difícil imaginarse al mundo sin que esté interconectado. La información es un activo de valor vital tanto para una pequeña empresa como para una gran corporación petrolera que se mueve en los mercados globales. Entonces, pensando en la mejor opción para proteger y hacer crecer su dinero, ¿qué ha hecho Usted por resguardar su información? Las formas más difundidas para organizar el almacenamiento y reguardo de los datos parten del tradicional esquema DAS (Almacenamiento directamente conectado al servidor, por sus siglas en inglés) que al mejor estilo de un disco duro en una PC se utiliza hasta colmar la capacidad de guardar del hardware y que trae como inconvenientes un aprovechamiento irregular de la infraestructura y un elevado costo total de propiedad debido a la constante exigencia de nuevos recursos tecnológicos para el almacenamiento de los datos.
Ante tal situación surgen dos nuevas opciones: las soluciones SAN (Redes de almacenamiento en siglas sajonas) que se basan en la creación de una red que enlaza exclusivamente los recursos de almacenamiento y los servidores entre sí usando fibra óptica, o el esquema NAS (Almacenamiento conectado a una red) que aprovecha la estructura de conectividad existente para enlazar los servidores de storage.
Confíe el manejo de sus datos Actualmente, los Storage Service Providers (SSP's) proponen un esquema para transformar los complejos sistemas de almacenamiento en sencillos planes que se pagan en función de su uso, como los servicios de energía eléctrica o los planes de suscripción de la telefonía celular. Tales opciones son una respuesta a los requerimientos del mercado que bien desde grandes centros de datos o pequeñas redes LAN no pueden costear la demanda de capacidad tecnológica para el almacenamiento de la información en cada una de sus vertientes.
Para volver a la analogía monetaria, son los especialistas de un banco los que mejores cuidan su dinero. Entonces si rinde su futuro financiero a la responsabilidad de un ente bancario, ¿cuál es el recelo de ceder sus datos a quienes le garantizan disponibilidad y capacidad de expansión según sus requerimientos? Los servicios de almacenamiento por demanda, o storage on demand como también de les conoce, constituyen la solución más efectiva en cuanto a la gerencia de los costos y la capacidad de guarda de información en discos o cintas. Debido a que los SSP's pueden implementar soluciones de almacenamiento en forma rápida, reducen el tiempo de implantación para plataformas de misión crítica, como pueden ser la de comercio electrónico o e-CRM (Electronic Customer Relationship Managment). Por otra parte los proveedores de servicios de almacenamiento pueden administrar estas soluciones las 24 horas y los 7 días de la semana, incluso si los dispositivos de storage residen en el centro de datos del cliente, con estándares de calidad garantizados.
Otras razones claves para dejar de lado los recelos y contratar los servicios de SSP tienen que ver con las elevadas inversiones de hardware que exigen guardar la información en casa y la escasez de personal calificado para que los administren. Con la compra de storage on demand los costos asociados a la adquisición, instalación, configuración y administración y backup de los datos se reducen considerablemente para aliviar la carga financiera que supone la infraestructura de IT, mientras el cliente puede dedicarse a lo verdaderamente importante de su negocio.
* Chief Marketing Officer Gemelo Storage Solutions
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